Previene la migraña.
  Mejora la actividad del sistema nervioso central.
  Previene la cardiomiopatía.


TAURIL

La taurina es un aminoácido (molécula que sirve para construir proteínas) que contiene azufre y cuyo nombre se deriva del vocablo bos taurus o bilis de buey, de donde fue aislada por primera vez a mediados del siglo XIX. Entre sus funciones se encuentra la de actuar como neurotransmisor, es decir, como una de las sustancias empleadas por el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) para transmitir mensajes entre las neuronas y coordinar su actividad. Los estudios clínicos demuestran que actúa principalmente a nivel de la médula espinal y el cerebro. También se encuentra en los tejidos de todos los músculos, incluyendo los del corazón, ya que ayuda a eliminar ácido láctico, que genera fatiga por esfuerzo físico.

Interviene en el proceso de hidratación, regulando la sal y el contenido de agua que hay dentro de las células, además de que estabiliza la actividad de las paredes (membranas) de éstas. Estimula la producción y funcionamiento de la bilis (líquido digestivo segregado por el hígado), y participa en la eliminación de radicales libres, responsables del envejecimiento y formación de tumores cancerosos, por lo que actúa como antioxidante. El cuerpo humano puede crear la taurina a partir de una proteína, la cisteína, que encontramos de manera natural en pescados, huevo o carne; pero algunos grupos humanos deben recurrir a productos enriquecidos:

  Vegetarianos: Quienes siguen una dieta estrictamente basada en frutas, verduras y legumbres necesitan un suplemento especial, ya que el aminoácido en cuestión no está presente en ningún vegetal.

  Atletas de alto rendimiento: La taurina es eliminada rápidamente a través del sudor y la orina, y por tal motivo los deportistas necesitan, complementar su dieta con Tauril si su nutriólogo así lo determina.

  Ancianos: Debido a deficiencias en su alimentación o para absorber nutrientes, se suele recomendar que las personas de la tercera edad recurran a un suplemento alimenticio que les aporte aminoácidos.

INVESTIGACIÓN CLINICA

Durante varios años se han realizado investigaciones científicas sobre los usos terapéuticos de este aminoácido en terapias nutricionales, con resultados sorprendentes tratamiento de varias enfermedades comunes.

Mejora la función muscular

Su capacidad para evitar la fatiga, se ha demostrado en estudios realizados en animales donde la taurina mejora la fuerza del músculo del corazón y previene el desarrollo de cardiomiopatía (debilitamiento cardiaco que impide adecuada distribución de sangre).

Efectos sobre la retina

Otros experimentos han demostrado que altas concentraciones de esta sustancia tienen acción protectora en la retina del ojo, evitando los efectos dañinos de la luz ultravioleta y sustancias tóxicas, responsables de deterioro visual.

Mejora la digestión y asimilación de grasas

En los tratamientos de diabetes (exceso de azúcares y grasa en sangre por mal aprovechamiento o nula producción de insulina) la taurina ayuda a la adecuada formación de bilis mejorando la digestión y asimilación de grasas.

Cálculos biliares

Inhibe la acumulación de sales de calcio y, por tanto, su solidificación.

Síndrome de abstinencia del alcohol y la morfina

Cuando un paciente crea dependencia a alguna de estas sustancias adictivas y luego suspende su consumo, presenta temblor, debilidad, escalofríos, dolor de cabeza, deshidratación, nauseas y, en casos graves, pesadillas, depresión, alteraciones cardiacas y alucinaciones. La administración de taurina disminuye la gravedad de los síntomas y, por ende, contribuye a la rehabilitación.

Epilepsia

(actividad anormal del cerebro que genera convulsiones o momentos de ausencia) Ha demostrado gran capacidad para regular la actividad celular y eléctrica de los tejidos del encéfalo en animales. Además normaliza la cantidad de ácido glutámico en el sistema nervioso, compuesto que es señalado como uno de los responsables de este desorden neurológico. Por estas razones, los suplementos nutricionales ricos en taurina, contribuyen a:

  Acelerar el tiempo de recuperación ante el cansancio muscular.

  Mejorar la respuesta al realizar esfuerzo físico.

  Prevenir ataques epilépticos y estados de ansiedad.

  Disminuir cambios relacionados con el envejecimiento.

  Eliminar radicales libres.

  Reducir el riesgo de problemas de visión.

  Proteger al cerebro de los daños producidos por el alcohol.

Aunque la taurina es muy útil en la prevención de enfermedades y como complemento alimenticio, se debe aclarar que su consumo debe realizarse de acuerdo a las indicaciones de uso y no exceder su consumo. Las pruebas de laboratorio no han demostrado que la taurina sea tóxica, incluso cuando se administra en concentraciones elevadas, pero es mejor tomar las precauciones de rigor que deben observarse con cualquier medicamento.

En resumen: la taurina no es un compuesto toxico y, al contrario, es indispensable para la actividad muscular, el proceso digestivo, la eliminación de radicales libres y el funcionamiento del sistema nervioso.